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martes, 3 de enero de 2012

¿Existen los Reyes Magos?


Los Reyes Magos existen
Por José Ignacio Munilla. Obispo de San Sebastián.

“Desde muy pequeño, siempre fue un misterio para mí eso de que nuestras madres tuviesen la satisfacción de servirse la cabeza y el espinazo del pescado o el trozo del bizcocho que había salido ennegrecido del horno…
¡Qué suerte que, casualmente, a ellas les gustase todo lo que era despreciado por nosotros! ¡Qué suerte que nuestras madres no se pusiesen nunca enfermas y no necesitasen permanecer en cama, como con tanta frecuencia nos ocurría a nosotros!
A nada que uno fuese un poco observador y que tuviera un mínimo de sensibilidad, terminaba por descubrir que allí había truco, y que tanta armonía familiar no podía ser casual. Claro que, siempre habrá algunos que, a pesar su mayoría de edad, sigan llamando “suerte” y considerando como “un derecho”, todo aquello que no es sino producto de un amor gratuito e inmerecido hacia ellos.
Estos últimos suelen pensar que sus padres les mintieron con la magia de los Reyes Magos. Su insensibilidad y dureza de corazón les impide entender que LOS REYES SON VERDAD.
Están lejos de comprender que la bondad auténtica no se publicita, sino que gusta de permanecer oculta, conforme al ideal que nos propuso el mismo Jesucristo:
“Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial.  Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha;  así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.” (Mt. 6, 1-4).
En contra de lo que suele afirmarse, la magia del día de Reyes está más en los padres que en los niños. El milagro del amor, que cada 6 de enero visualizamos de forma muy particular, consiste en hacer el bien permaneciendo en la sombra. Esa es exactamente la clave y la razón de ser de San José en el misterio de Belén y de Nazaret, dicho sea de paso.
Tengo un amigo que suele decir que, para que una familia “funcione”, hace falta que haya en ella, por lo menos, un “tonto”. Pero, para que la familia “sea feliz”, es necesario que haya tantos “tontos”, como miembros. Lo que mi amigo entiende por “tonto”, es bastante evidente: aquel que sirve a los demás, olvidándose de sí mismo; aquel cuya felicidad consiste en hacer felices a los demás…
Las aplicaciones prácticas de este principio de salud familiar para la vida matrimonial, son y deberían ser muchas y muy concretas. De sobra sabemos que cuando la propia comodidad y el egoísmo se convierten en motor de la existencia, la supervivencia del matrimonio está en grave peligro. De poco servirán en esas circunstancias, los planteamientos reivindicativos del reparto de tareas domésticas u otros discursos similares.
La salud del matrimonio y de la familia no puede basarse en un consenso de mínimos, que no dejará de esconder un pacto de egoísmos. La magia del matrimonio es la misma que la magia de los Reyes Magos. Frente a quienes buscan su felicidad mirándose al ombligo, atrapados por una esclavitud egocéntrica, los esposos realizan el ideal de las palabras evangélicas: “El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará” (Mc. 10, 39).
Sin embargo, es un hecho que, suele resultar más fácil poner en práctica este principio espiritual de entrega y de olvido de uno mismo, con los propios hijos, que dentro del matrimonio. ¿Quién no ha escuchado expresiones del tenor de “A mi marido lo encontré en la calle, pero mi hijos han salido de mis entrañas”?
El amor hacia los hijos es más instintivo que el amor esponsal. De lo cual se deduce que, es más fácil hacer de Rey Mago con los hijos que con la esposa o el esposo.
Sin embargo, difícilmente nuestros padres podrían ejercer coherentemente con nosotros de Melchor, Gaspar y Baltasar; si previamente y, al mismo tiempo, no fueran el uno para el otro: María para José, y José para María.
Su regalo para nosotros está fundamentado en el regalo mutuo de sus vidas. ¡Lo hemos visto en tantos episodios de la vida familiar! ¡Lo estamos comprobando en tantas obras de caridad, en el seno de la Iglesia! ¡Lo percibimos en nuestra sociedad, en tantos testimonios públicos y, sobre todo, anónimos…!
Sí, es cierto, no lo dudes…, ¡los Reyes Magos existen!”
José Ignacio Munilla. Obispo de San Sebastián.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Un caminar confiado


Mi amiga Marisa vuelve al blog con este interesante comentario a lo que sucece con nuestros jovenes en los institutos madrileños o de cualquier ciudad. Debemos estar atentos.
En la Comunidad de Madrid se está enseñando a los niños de 13 años a colocar preservativos con reproducciones a tamaño natural de penes erectos hechos de plástico. Lo ha sacado a la luz Profesionales por la Ética y lo han recogido muchos medios, entre ellos éste en el que escribo. Sinceramente, me gustaría dedicar este espacio a otras cosas. Me gustaría salir de la hedionda realidad en la que están sumergidos tantos niños y adolescentes…pero hay que mostrarla, porque parece que nuestro Gobierno, finalmente, se va a atrever a hacerla obligatoria, con la inestimable ayuda de las minorías radicales cuya única razón de ser es imponer su ideología a todos, y el que se niegue, ya sabe: a una lista negra de objetores.

Muchos padres no saben siquiera que sus hijos están participando en estos talleres; otros, lo intuyen, pero prefieren no indagar demasiado. Y otros, lamentablemente, lo saben, pero no quieren ser los únicos que se opongan a estas cosas, por lo que puedan pensar de ellos. Pero no puedo creer que ningún padre piense de verdad que algo así es bueno para sus hijos. Cuando miraba las fotos del reportaje, me venían a la cabeza algunas ideas. Habría que enseñar estas fotos a los padres y preguntarles, por ejemplo: ¿Sabes que las manos que aparecen en esa fotografía, agarrando ese inmenso pene, son las de tu preciosa niña de 13 años?, ¿Y sabes que el simpático «profe» de tu niña le ha dicho que como ya sabe poner correctamente preservativos a un pene de plástico ya está lista para pasar a los de verdad? Suena brutal, lo sé, pero es la brutal realidad a la que se están enfrentando, cada día, niños y adolescentes. Una realidad que tenemos que cambiar.

Lo de este instituto no es un caso aislado. Este tipo de talleres se han instalado hace años en colegios e institutos…incluidos colegios religiosos. Y no sólo los imparten voluntarios de la FELGTB o feministas como las de los talleres de Extremadura; también los hace Cruz Roja, o una psicóloga cualquiera porque es madre de un alumno del colegio y se presta gustosamente a ayudar...o simplemente un profesor novato con vocación frustrada de sexólogo que utiliza a sus alumnos de 13 años como conejillos de indias. Este último es el caso denunciado estos días…y habrá más.

Las fotos son fuertes, pero a mí me parece igual de fuerte lo que dice el profesor en la página del colegio en la que explica su actividad. Algunas frases sueltas: «Eh! CHICA. Si el otro no sabe, tendrás que ser tú quien sepa, ¿no? ¿Por qué he decidido hacer esta actividad sobre educación sexual en adolescentes de 2º de E.S.O.? ¡Hombre!...y, ¿por qué no? Como profesor, no me considero un experto en Educación Sexual, pero puedo llegar a serlo. No obstante, sí me considero con suficientes conocimientos, recursos, alegría e ilusión para abordar esta temática con el rigor y el cuidado que se merece. Es muy divertido ver a veintitantos chavales, tras haber atendido, abrir correctamente su preservativo (no a todos les sale bien), tocarlo, poner cara de asco, olerlo, sorprenderse del olor a fresa, desenrollarlo… Me hubiese gustado disponer, además, de una vagina realista y de preservativos femeninos. SÍ, claro que hay cosas que no controlo como profesor, pero hay otras que sí. La práctica reflexiva me lleva a realizar esta actividad cada vez mejor, más completa y efectiva en menos tiempo...»

En manos de elementos así están muchos niños; elementos que utilizan a seres inocentes para practicar con ellos y llegar a ser lo que llama «experto en educación sexual»; eso sí, mientras lo consigue, aprovecha para divertirse de lo lindo, como vemos, con los chavales. Es triste pensar que tantos niños están perdiendo su mirada limpia y su inocencia en manos de elementos como éste. Terrible pensar que para muchos niños la visión de la sexualidad sea esta deformación. ¿Es esto lo mejor que podemos ofrecerles? ¡Por supuesto que no!

Podría poner muchos más ejemplos de esta horrible realidad en la que se está intentando enfangar a las nuevas generaciones. Tengo el ordenador lleno de ejemplos. Espero algún día volcárselos todos al Defensor del Menor, sólo por ver si es capaz de no hacer nada ante tanta evidencia de lo que no es sino corrupción de menores…una realidad que ya conocería si quisiera hacer algo. Es tan fácil como navegar por Internet.

Pero quiero acabar elevando la mirada. Sigamos empleándonos a fondo en lo urgente…pero sin descuidar jamás lo importante. Precisamente ahora que quieren quitarle a la Navidad su sentido, empecemos a prepararnos para vivirla profundamente desde este hermoso tiempo de Adviento. Benedicto XVI acaba de regalarnos sus reflexiones: «el Adviento es el tiempo de la presencia y de la espera de lo eterno. Precisamente por esta razón es, en especial, el tiempo de la alegría, de una alegría interiorizada, que ningún sufrimiento puede cancelar. La alegría por el hecho de que Dios se ha hecho niño. Esta alegría, invisiblemente presente en nosotros, nos alienta a caminar confiados». Esta actitud nuestra es posiblemente lo que más desconcierta a los que intentan imponernos su forma de pensar; no pueden entenderlo. Pero para nosotros está muy claro. No en vano, el primer lema de los padres objetores a Educación para la Ciudadanía, que sigue vigente hoy, es precisamente eso, el reflejo de un caminar confiado: ¡Sin miedo y ni un paso atrás!

domingo, 1 de noviembre de 2009

El Arzobispo de Toledo habla.


El pasado 16 de octubre, nos recibió D. Braulio para hablar sobre los padres objetores en la provincia y lo grave de Educacion para la ciudadanía. Le llevamos varias informaciones importantes, y una de ellas era el convenio entre CEAPA y FELGTB (lease federacion de estatal de lesbianas, gay,transexuales, y bisexuales). Le sorprendió mucho. Ya ha publicado una carta sobre este tema y llamando la atención a los padres para que estén atentos. La trancribo en el blog para darle difusion. En la foto, las plataformas Toledana con D. Braulio.

Tengo en mis manos un convenio de colaboración entre la Federación estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales y la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA), firmado en Madrid el 8 de octubre del año en curso. No está mal la colaboración en forma de convenios. Lo que llama la atención es lo que ambas entidades exponen como principios, pues hablan de unos temas en los que parece que hay un absoluto consenso en la sociedad española. Claro está que los derechos de todos los españoles han de ser equiparados en sus derechos civiles, y es bueno erradicar todo comportamiento discriminatorio y sexista en la escuela. Pero todos, también los que juzgan que, si muchos millones de ciudadanos no están de acuerdo con una ley, éstos son reaccionarios y anticonstitucionales. La ideología de género es algo que en la sociedad española ha sido programado para que sean aceptados sus postulados porque sí, porque es «progresista» y científico.
Y hay muchos millones de españoles que no estamos de acuerdo con esa visión del hombre y la mujer. Tampoco estamos de acuerdo con que se llame matrimonio a la unión afectiva de personas
del mismo sexo, pese a haber sido votado por el Parlamento. ¿No somos por ello democráticos?
¿Acaso somos homófobos? En absoluto. No queremos discriminar, pero tampoco que se nos discrimine. Entendemos los posibles problemas que puedan tener los padres y madres gays, lesbianas, transexuales y bisexuales, y les respetamos, pero ese Convenio de colaboración no debe llegar al ámbito educativo presentando las cosas sólo desde un punto de vista y además obligatorio. Bastante es que tengamos que sufrir como legal la obligatoriedad de Educación para la Ciudadanía como asignatura, con el contenido que tiene en los Reales Decretos de la LOE, que ha dado lugar a libros de textos nefastos y tendenciosos. Bastante tienen que soportar los padres que objetan contra EpC para que el Estado/Gobierno no entre donde no debe entrar: en su educación moral de los hijos de los ciudadanos. Este convenio expone «que hay que impulsar la educación afectivo-sexual en los centros educativos, ya que en la actualidad apenas se imparte». ¿Qué tipo de educación afectivo-sexual? ¿La que, por desgracia, impulsan algunos funcionarios de Consejerías hartamente discutidas y reduccionistas? Ya conocemos esa des-educación afectivo-sexual que está a la base de un concepto de hombre y mujer muy discutido y que no tiene porque ser única y discriminatoria. ¿Qué se esconde detrás de la frase «que los centros educativos deben educar a los menores (…) con diversos recursos sobre la orientación sexual?»
Podrán suscribir ambas organizaciones cuantos convenios-marco deseen para sus respectivas actuaciones, pero que los padres que nada tienen que ver con CEAPA estén atentos por si esas actividades invaden el ámbito de la escuela de forma obligatoria.
Ningún Consejo Escolar, ningún director o directora de centro escolar tiene competencias para que en la escuela se impartan enseñanzas obligatorias que los padres no quieren para sus hijos.


D. BRAULIO RODRÍGUEZ PLAZA
Arzobispo de Toledo
Primado de España

sábado, 31 de octubre de 2009

¿cambiamos la historia?

Estoy orgullosa de poder recomendaros este articulo de mi buena amiga Marisa Perez, una madre de familia que no se cruza de brazos despues de sus tareas domesticas. Disfrutadlo.

Si alguien le pregunta a los padres objetores que han constituido España Educa en
Libertad, cómo se sienten, hoy también responderían: «Mis pies, cansados. Mi alma,
¡liberada!».
(para seguir leyendo, pinchar el enlace)
Gestos que pueden cambiar la historia

jueves, 1 de octubre de 2009

¿que esperas para objetar?

Hoy os copio con una preciosa carta de Paco, un padre de familia que no cesa en defender la libertad. Esa libertad que pretenden quitarnos bajo la mal llamada tolerancia. Os invito a leerla y disfrutarla, porque si de algo estoy segura, es que no encontrareis esta carta publicada en los periódicos de tirada nacional. No les interesa.
Resulta emocionante saber que los niños objetores de Castilla y León cuando se han levantado esta mañana para ir al centro escolar se han encontraran con la agradable sorpresa de que los Tribunales de Justicia se han hecho eco de sus reivindicaciones y les han reconocido el derecho a ser educados en los principios y valores que sus padres han elegido para ellos, y esto sin tener que soportar ser coaccionados, ni poder ser obligados a cursar una materia como Educación para la Ciudadanía, que además de vulnerar esos valores y principios, tratan de cercenar la libertad, valor supremo consagrado en la Constitución y que tanto le ha costado al ser humano conseguir. Ahora bien, la libertad necesita de la verdad. La libertad requiere del entendimiento (facultad que busca la verdad) y de la voluntad (facultad que busca el bien). Usando ambas el hombre puede determinar dónde está el bien verdadero y escogerlo.
En la actualidad parece existir un interés principal por parte de algunos «lobbies» y de algunos políticos, en hacer del hombre una marioneta a la que poder manejar a su antojo, para ello no escatiman en utilizar cualquier tipo de método para alcanzar sus fines. Mediante campañas publicitarias, artículos periodísticos e incluso libros de texto, pretenden convencernos de que el aborto, la eutanasia, la liberación sexual, la vuelta a la naturaleza más primitiva en las relaciones afectivo-sexuales entre seres humanos, es una colina que hay que subir. Sin atreverse a reconocer que, al subir esa colina no estamos haciendo otra cosa que bajar la montaña de la evolución del hombre, colocando a éste al nivel de los animales irracionales, muy contentos por poder disfrutar de su cuerpo con la mente de un mandril, pero también con la misma falta de libertad. Dejarse llevar en todo momento por lo que se desea sin entrar a realizar un juicio deliberativo sobre si lo que deseamos es bueno o malo para nuestro propio cuerpo y para nuestra propia conciencia, sin reparar en si es ético y lícito, es algo a lo que los seres humanos no deben acostumbrarse y mucho menos pretender que lo hagan los niños a través de la reconstrucción en valores que pretende el que gobierna.
Creo que nuestros jóvenes no encuentran en nuestra sociedad patrones de referencia a los que poder imitar. La tibieza, el relativismo y la falta de valores con la que la máxima autoridad educativa pretende formar a nuestros jóvenes son preocupantes y decepcionantes. Parece que los niños deben aprender que no existe ni el bien ni el mal, que no hay nada prohibido, que todo es lícito, y si no lo es ya se desarrollará alguna ley para que deje de serlo, que se puede incluso atentar contra la vida de un inocente y recibir por ello los aplausos más entusiastas. Según marcan los cánones de la nueva teoría sociopolítica que se intenta imponer, el hombre y la mujer deben moverse de acuerdo con sus deseos a los que nunca deben renunciar, a riesgo de quedar como un auténtico retrógrado.
Es triste observar que la gran conquista del Parlamento español de los últimos seis años es que al ciudadano se le ha concedido el poder hacer lo que le venga en gana, mientras esto no suponga mover del asiento a los que están instalados en el poder, sean estos del color que sean. De esta manera se está intentando convertir a los niños, a los hombres y mujeres del mañana, en marionetas, carentes de valores, de patrones de referencia, de principios… que podrán ser manejados por el Estado sin temor al más mínimo de los reproches.
Parece ser que para los «padres» inspiradores e ideólogos defensores de esta materia de Educación para la Ciudadanía lo más importante es la total y completa libertad sexual del niño, el derecho a abortar de las adolescentes, lo otro, los valores, los principios, ya los aprenderán en su tiempo libre, lo importante es que el niño sepa si quiere ser hombre o mujer, cuál es el mejor método de comprobarlo, ayudarle a discernir si es gay, heterosexual, bisexual…cual es el mejor preservativo y dónde comprarlo aunque, no sepa dónde está Groenlandia … Lo fundamental es saber relacionarse «sexualmente» con otros individuos, y esto mejor si lo aprende a los ocho o nueve años. Eso es lo realmente importante para que se realice auténticamente como persona, lo demás es indiferente, secundario, prescindible. Da igual que los niños españoles aprendan la historia de España, la verdadera, no la que nos quieren contar, sus orígenes, que lean, que se esfuercen, que tengan metas y aspiraciones y deseos de alcanzarlas, todo eso no tiene importancia ante la creciente necesidad de que todos los niños salgan del centro escolar sabiendo si quieren seguir llamándose Francisco, que era como le llamaban cuando entró en preescolar o por el contrario después de haber cursado la materia de Educación para la Ciudadanía, quiere ser conocida en la sociedad como Francisca o mejor aún como Paca que es como más familiar y más cercano. Eso es lo importante, lo demás es represión, fundamentalismo, falta de libertad…porque ante todo está la libertad del niño, que no podrá conducir un automóvil, que no podrá votar, que no podrá fumar, pero que podrá abortar si tiene más de dieciséis años y la nueva Ley que se intenta aprobar se lo permite.
Qué mal uso se está dando de la libertad. Se atiende a las peticiones de los grupos que propugnan el aborto, considerado hoy todavía delito por nuestro Código Penal, y sin embargo se limita el derecho de los padres a elegir la educación que quieren que sus hijos reciban, conculcando el derecho de libertad ideológica y religiosa y el derecho que tienen los padres a elegir la educación que quieren para sus hijos, derechos expresamente reconocidos y garantizados en nuestra Constitución y también especialmente protegidos, al menos en teoría.
Y ante todo esto, ¿no está claro que éste el momento de objetar a ésta Materia de Educación para la Ciudadanía que nos han impuesto?.
A los que hasta ahora han sido padres objetores les animo a que perseveren en su actitud. Puede ser, como así ha ocurrido que los centros os coaccionen, os intenten convencer de que no explicarán nada contrario a vuestros principios y valores, de que el libro que se utiliza carece de cualquier contenido adoctrinador, de que os amenacen incluso con consecuencias dramáticas para vuestros hijos, pero debéis estar seguros de que lo que hacéis tiene amparo constitucional, moral y, ahora, judicial.
Los objetores de Castilla y León están plenamente satisfechos ante las recientes y extraordinarias sentencias del Tribunal Superior de Justicia y esperan ansiosos que se resuelvan satisfactoriamente –algo de lo que estoy convencido - los más de doscientos cincuenta recursos presentados. No podemos darnos ahora por vencidos. Abandonar ahora sería un gran fracaso para las futuras generaciones, estaríamos sembrando el país de clones que no serían capaces de discernir, de elegir, de oponerse a la maquinaria propagandística del partido gobernante. Volverían - volveríamos en definitiva- a dejar de ser libres. Tal vez a tu hijo no le afecte en absoluto, pero habrá (por desgracia los hay y muchos) niños cuyos padres no puedan, o no sepan, defenderlos como vosotros lo estáis haciendo hasta ahora. También por ellos es necesario continuar en esta lucha por la libertad. Un Estado así no es un estado democrático; es una dictadura nacida de las urnas pero con espíritu de perpetuidad, impositiva y totalitaria. Los hombres y mujeres que viven en su territorio entrarán a formar parte de una sociedad controlada por el Estado.
Francisco José Ramos Vega. Abogado del Ilustre Colegio de Abogados de Salamanca

jueves, 24 de septiembre de 2009

Creer en esperanza, contra toda esperanza

Hoy de nuevo cedo mi blog para compartir las palabras de Marisa, una madre coraje que no pierde el tiempo, muy al contrario, lo aprovecha en beneficio de todos. Gracias Marisa.
Mucho se habla estos días de la crisis, y de la incapacidad de Rodríguez Zapatero para gestionarla adecuadamente. No sé si nuestro Presidente tiene un proyecto económico… parece que no… pero de lo que no cabe duda a estas alturas es de que tiene un proyecto ideológico. Un proyecto que va implantando paso a paso, ladrillo a ladrillo, y no hay más que hacer un repaso de las leyes, reformas y similares que estamos sufriendo desde hace años.

Visto en su conjunto, el panorama es desolador; y si uno mira hacia delante y ve lo que tiene preparado, la visión se hace aún más desoladora. Para llevar adelante ese proyecto ha tenido incluso que inventarse un ministerio y poner al frente del mismo a una ministra sin más capacidad conocida que la de permanecer inasequible al desaliento, llevando adelante, como un tanque, cualquier proyecto que su presidente le encomienda, aunque para ello tenga que sostener, en contra de toda la comunidad científica y del sentido común, que un feto es un ser vivo pero no un ser humano. La verdad es que hay trabajos indignos, aunque le permitan a una llegar a ministra.

Conocíamos hace unos días el proyecto para eliminar la objeción de conciencia de los farmacéuticos a la dispensación de la llamada píldora del día después. Los médicos serán los próximos. Que nadie lo dude.

La reforma de la educación es otra de las joyas de la corona de este Gobierno. Han metido la ideología en la escuela y no están dispuestos a permitir que salga. Con conciencias moldeadas a su antojo, los ciudadanos del futuro asumirán, sin crear problemas, todo aquello que el Gobierno pretenda que asuman. Ciudadanos educados a la medida del Estado.

Resulta sorprendente la poca resistencia que se están encontrando en su camino. Es inexplicable que la gente no se rebele en masa ante tanta iniquidad. Es terrible ver, como yo he visto, a padres incapaces de enfrentarse a lo que les viene. Padres que, sabiendo lo que una psicóloga iba a decirles a sus hijos de 14 años en una charla de sexualidad, un planteamiento que les va a conducir con toda seguridad a una vida incompleta y vacía, tan sólo decían «Los tiempos han cambiado. No se puede nadar contra corriente». Qué tristeza que unos padres no enseñen a sus hijos a nadar contra corriente, a tener aspiraciones, a ansiar una vida plena en lugar de asumir el sucedáneo que les venden, a defender aquello en lo que uno cree. Qué pena que no les enseñen a creer en esperanza contra toda esperanza, como hizo Abraham.

Acabamos de conocer una magnífica noticia. Se la debemos a aquellos que sí se atreven a nadar contra corriente, aquellos que viven en la esperanza porque saben que la verdad está de su parte y que la victoria será suya; aquellos que no se entregaron y que decidieron dar una batalla por la libertad. Una magnífica noticia para ellos y para todos. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha dado la razón a los padres objetores y ha reconocido su derecho a decidir la formación moral que quieren dar a sus hijos. Esta vez parece que no ha habido vídeo del ministro previo a la sentencia; no había nada que celebrar por anticipado. El Gobierno pierde y la libertad de conciencia gana. Es decir: ganamos todos.

Estas sentencias de Castilla y León constituyen un hito importante. Llegan varios meses después de las sentencias del Supremo con las que se pretendió dar por zanjado el asunto de Educación para la Ciudadanía. Las presiones sobre los objetores aumentaron; algunos se replegaron y dieron la batalla por perdida. Otros no. Muchos padres siguieron firmes, creyendo en esperanza contra toda esperanza. Así lo decían los padres de Castilla y León en una de las notas de prensa que mandaban a los medios a lo largo de estos meses: «Confiamos absolutamente en que estas circunstancias excepcionales queden perfectamente acreditadas en el caso de Castilla y León, en los argumentos presentados por los abogados que representan a los padres». Los magistrados habían sido muy claros en los autos de medidas cautelares. Decían entonces: «a diferencia de otras asignaturas […] la superación de esta asignatura no sólo implica recibir unos determinados conocimientos, sino que se exige del menor que los incorpore a su comportamiento para siempre» Y añadían aún mas, al referirse a los criterios de evaluación de la asignatura «no se aprobará la asignatura si el comportamiento de los alumnos/as no rechaza activamente -o admite activamente- algo de lo enseñado […] estableciendo como criterio de evaluación no sólo una asimilación de contenidos sino un determinado comportamiento». Ahora se han ratificado en tal valoración, con mucha más rotundidad.

Los magistrados de Castilla y León han sido valientes, sin duda, al dictar esta sentencia, en lugar de limitarse a acatar lo dicho por el Tribunal Supremo sin cuestionarse nada más. Estos magistrados, al poner su conciencia por encima de las facilidades, han contribuido a mantener la esperanza en la justicia.

La objeción de conciencia siempre ha tenido amparo moral. Ahora lo tiene también judicial en Castilla y León. Sigamos luchando contra aquellos que quieren aniquilar toda resistencia y acabar con la libertad de conciencia. Somos gente con esperanza. Lo lograremos
Marisa Perez Toribio

sábado, 27 de junio de 2009

Para ayudar

Hola, alguno de vosotros me habéis comentado que habéis intentado escribir un comentario en el blog, pero que no sabéis. Es fácil. Al final de cada articulo aparece: Publicado por María Jesús Aranda en 0:37 0 comentarios. Basta con pinchar en comentarios y se despliega una pantallita que dice publicar comentario en la entrada (podéis escribir lo que queráis). Luego pone publicar como y en ese espacio pinchar en la flechita para que se despliegue y ponéis nombre/URL. Escribis vuestro nombre y no hace falta el url. Pincháis en publicar comentario y ya esta, habéis colaborado en esta espacio comunicativo. Gracias.

viernes, 29 de mayo de 2009

Guiados por el Espíritu Santo



Ya está aqui la sabia aportacion al blog gracias a las palabras de Monseñor Jose Ignacio Munilla, obispo de Palencia, que me hace llegar puntualmente a mi correo cada semana. Gracias, D. Jose Ignacio.


Este mes se despide con la coincidencia de la solemnidad de Pentecostés, con la tradicional fiesta mariana del 31 de mayo. Una buena ocasión para sentirnos cautivados por el modelo de la Virgen María, “Esposa del Espíritu Santo”, que ha sido la criatura humana que con mayor docilidad se ha dejado moldear y conducir por el Espíritu de Dios.
Nuestra fe católica afirma que la tercera persona de la Santísima Trinidad procede del Padre y del Hijo. Con profunda veneración, constatamos además que la presencia y la intercesión de María en el Cenáculo fue providencial para que los Apóstoles recibiesen el don del Espíritu en el primer Pentecostés de la era cristiana. Dios ha querido que el mayor de sus dones, el Espíritu Santo, tenga a María por “madrina”, al igual que el resto de las gracias del Cielo.

El Espíritu Santo, plenitud de la obra de Cristo

Para que nos demos cuenta de la importancia del Espíritu Santo en la vida de la Iglesia, nos puede ayudar el reflexionar sobre las palabras de Jesús en el Evangelio de San Juan: “Os conviene que yo me vaya, porque así vendrá a vosotros el Espíritu que viene de mi Padre” (Jn 16, 7). Dicho de otra manera: ¡hemos “salido ganando” con la Ascensión de Jesús a los cielos, porque fue compensada con creces en la venida del Espíritu Santo! En efecto, sin la acción del Espíritu Santo no habríamos podido conocer en profundidad a Jesucristo: “Pero el abogado, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, hará que recordéis cuanto yo os he enseñado y os lo explicará todo” (Jn 14, 26).

Dos errores distintos, pero confluyentes

Necesitamos renovar nuestra fe en el Espíritu Santo, precisamente cuando se está extendiendo la absurda creencia de que el “acceso” a la figura de Jesucristo haya podido permanecer vedado hasta el momento presente. Parece que gracias a algunas recientes investigaciones ¡estaríamos en disposición de conocer, por primera vez, el mensaje original de Jesucristo! Esta falsa suposición se está difundiendo en ámbitos y niveles bien distintos:
En primer lugar, la encontramos muy desarrollada en la abundante literatura y filmografía anticatólica de corte esotérico. Se intenta intoxicar la opinión pública, presentando lo que es mera quimera e invención, bajo un ambiguo formato que emula a la historia novelada. Los guiones de estas producciones son muy similares: la Iglesia Católica habría “secuestrado” al auténtico Jesucristo a lo largo de la historia, hasta que ha llegado este momento en que somos liberados de la ignorancia, gracias al descubrimiento de algún papiro secreto que habría sido ocultado y custodiado a lo largo de los siglos por las órdenes oscurantistas medievales. ¡La cosa sería para tomarla a risa, si no fuera por la desafección sembrada, que lleva incluso a confundir la ficción con la realidad!
Pero no estamos hablando exclusivamente de un fenómeno extraeclesial. Entre nosotros, también se desarrollan métodos exegéticos que buscan el acceso al “Jesús histórico”, que bien parecen dar crédito a la premisa de que la fe en Jesucristo predicada por la Iglesia Católica se haya alejado de la figura originaria. En efecto, determinadas exégesis de los textos evangélicos utilizan exclusivamente el método histórico-crítico, y desprecian o ignoran la exégesis canónica que la Iglesia ha realizado durante veinte siglos bajo la asistencia del Espíritu Santo. Quienes así proceden, parecen olvidarse de que el Magisterio de la Iglesia y los mismos santos, han sido inspirados y sostenidos en todo momento por la acción del Espíritu, para profundizar y predicar el misterio de Cristo.
Nosotros no dudamos de que la promesa de asistencia del Espíritu se ha visto cumplida con creces, de forma que hoy estamos en disposición de hacer una afirmación que posiblemente pueda sorprender y escandalizar a quienes han asumido los errores de planteamiento a los que nos hemos referido: los católicos del siglo XXI tenemos un conocimiento mucho más profundo y exacto de la figura y del mensaje de Jesucristo que el que tuvieron sus primeros discípulos. Más aún, no nos cabe duda de que los cristianos que vivan dentro de cinco siglos se habrán acercado a Jesucristo y a su Evangelio, todavía más que nosotros.
En pocas palabras: el paso del tiempo no nos ha alejado de Jesucristo, sino todo lo contrario; ya que es el Espíritu Santo quien dirige la historia de la salvación hasta la plena manifestación del Señor en la Parusía. Mientras tanto, el Paráclito, el Espíritu de la Verdad, continúa guiándonos hacia la plena comprensión del misterio de Cristo, nos fortalece con sus dones y nos enriquece con sus carismas.
Nos preparamos para un nuevo Pentecostés, porque Dios desea completar en nosotros la santidad que obró en María. Así lo decía el “Papa bueno”, el beato Juan XXIII: “El Espíritu Santo, que formó el cuerpo de Cristo en el seno de María, forma también, une, sana y fortifica a los miembros de Cristo”. Por ello, por intercesión de Santa María suplicamos: ¡Ven, Espíritu Santo!

miércoles, 27 de mayo de 2009

Licencia para matar, ¿por qué?




Vuelvo a invitar a mi amiga Cristina a publicar en el blog, pues es genial como nos narra esto:


Una amiga mía, embarazada de su primer hijo y estando en la 20.ª semana de gestación ha ido recientemente a hacerse la 2.ª revisión ginecológica de las tres que se hacen en la Seguridad Social.
Llena de ilusión y emoción por pensar en volver a ver a su hijo, se postra en la camilla de la habitación y la ginecóloga comienza a realizarla la ecografía. Pero, de pronto, el miedo y el temor se apoderan de ella: la ginecóloga le comunica que su hijo tiene 2 “quistes” (perdón por no saber utilizar la terminología médica, pero es que tan sólo soy una madre de familia), ubicados en el cerebro, “que no son importantes, porque suelen desaparecer en la semana 25”.
Mi amiga, con el corazón encogido, la escuchaba sin dar crédito a lo que oía. Pero ni ella misma podía suponer lo que esta especialista de la medicina (¿especialista en qué, me pregunto yo?) le continuaba diciendo, a pesar de la probabilidad casi certera de que esos “quistes” iban a desaparecer pronto: “La cito a usted el viernes para que se realice una amniocentesis y piense en la posibilidad de abortar”.
Cuando mi amiga me relataba el suceso, vino a mi memoria, con profundo dolor por otra parte, un hecho ocurrido en mi vida.
Hace 12 años, embarazada de mi primer hijo (ahora tengo 6 preciosidades), me acerqué también a mi revisión ginecológica a la S. Social. Era mi última ecografía antes de dar a luz. El ginecólogo (varón, en este caso), me comunicó que yo era portadora de una bacteria y que al nacer mi hijo, a las 24 horas, moriría por el contagio de la misma. Inmediatamente después de oír esto, con voz seca me dijo: “Pésese”. El dolor que sentí al pensar que mi primer hijo iba a morir sin remedio, me inundó el corazón. No podía entender cómo ante tan dramática noticia, este médico me invitaba a subirme a un peso para controlar los kilos que iba ganando.
No podía entender ni entiendo ahora cómo el médico no me comunicó que, si en el momento de romper aguas me inyectaban un antibiótico, mi hijo se salvaría, como así ocurrió, gracias a Dios.
Y ahora, de nuevo, no puedo entender cómo a mi amiga no le han explicado que no hay motivo de alarma, que esos “quistes” aparecen con normalidad y con normalidad desaparecen.
Por eso me pregunto por qué. ¿Por qué un médico, que se supone que está para salvar vidas, tiene licencia para matarlas? ¿Por qué este mundo se ha vuelto loco y a las madres nos quieren arrebatar la vida que llevamos dentro si ni siquiera lo hemos pedido?
¿Qué se esconde detrás de este culto a la muerte, de este interés por hacer daño, por matar la vida, esté en el momento evolutivo que esté; esté como esté?
Queridos estudiantes de medicina, estén atentos porque en este mundo de locos su vocación por curar y sanar, aliviar y acompañar a los enfermos, ya no tiene cabida. Ahora “lo moderno y liberal” es MATAR LA VIDA. Elijan ustedes….
Cristina Rodríguez Camaño.

domingo, 24 de mayo de 2009

Internet: Ángel y demonio

http://www.enticonfio.org/
Añado este comentario semanal de Monseñor Jose Ignacio Munilla, Obispo de Palencia.



En la solemnidad de la Ascensión del Señor celebramos en la Iglesia Católica la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. En su mensaje de este año, el Papa nos habla sobre las nuevas tecnologías de la comunicación y nos invita a reflexionar sobre las luces y sombras, ventajas e inconvenientes morales que tiene la utilización de estos medios. Nuestra intención en este artículo es centrarnos, de forma específica, en las posibilidades y riesgos de Internet.

¡Bendita red!

La expresión no es mía, sino del director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el jesuita Federico Lombardi. La pronunció el pasado mes de abril en la Universidad de Salamanca, tras ser investido Doctor Honoris Causa. El portavoz del Papa afirmaba que “Internet es una herramienta única para comunicarse”, y sorprendió con la expresión laudatoria: “¡la bendita red!”.
También Benedicto XVI elogia las potencialidades de las nuevas tecnologías, a las que califica como “don para la humanidad”, y a las cuales conecta con el anhelo del ser humano por establecer lazos de comunión. Señalemos brevemente algunas de las ventajas de Internet:
- Acceso a una información libre y plural, fuera del control y monopolio que ejercen las empresas de comunicación sobre otros medios de expresión.
- Abaratamiento de los costes de la comunicación, lo cual permite estrechar lazos entre amigos, familiares, misioneros, etc.
- Acceso inmediato a estudios e investigaciones, que ponen la cultura al alcance de todos.
- Desarrollo de sitios Web y redes sociales que aúnan esfuerzos en causas justas y altruistas, defendiendo los derechos humanos, el respeto a la vida, el bien de la naturaleza, etc.
- Agilidad en el aprendizaje, gracias a la naturaleza interactiva del medio.

¿Maldita red?

Sin embargo, seríamos muy ingenuos si solamente nos limitásemos a cantar las “loas” de Internet. El Papa no deja de señalar también en su mensaje los problemas morales que se derivan de su uso incorrecto:
- Adicción insana: Es un riesgo que hay que tener en cuenta (sin olvidar que algo semejante ocurre con la televisión). Cuando el uso de Internet se convierte en obsesivo, no sólo perdemos la necesaria libertad, sino que corremos el riesgo de padecer un grave aislamiento. El uso compulsivo de Internet llega a alterar los ritmos de descanso, el diálogo y la convivencia familiar, etc. Por todo ello, parece conveniente que en el hogar se establezca una disciplina en el tiempo y modo de su utilización.
- Acceso inmediato a contenidos negativos: Existe un serio problema por el hecho de que la pornografía, la violencia y tantos otros contenidos inmorales, estén al alcance de un simple “clic”. La ausencia de distancia entre el bien y el mal no contribuye en nada al dominio propio, sino que favorece que la voluntad quede avasallada por la curiosidad y los impulsos pasionales.
Se calcula que en Internet están colgadas 372 millones de páginas pornográficas, y que diariamente se realizan 68 millones de búsquedas de este género (el 25% del total). Parece un dato suficientemente contundente como para concluir en la conveniencia de proteger el ordenador de nuestro hogar con filtros especializados.
- Difusión de bulos, habladurías e indiscreciones: La inmediatez de Internet favorece la rápida difusión de difamaciones y noticias inexactas, agresiones a la intimidad, etc., mediante anonimatos y ocultamientos de identidad. Curiosamente, España es el país del mundo que más rumores difunde a través de la red. La indiscreción propia de nuestra cultura, que ha hecho del rumor un entretenimiento lúdico, es la causa de que el 70% de los bulos de Internet tengan su origen en España. No podemos dejar en el olvido aquellas palabras tan exigentes de Jesucristo: “Os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres darán cuenta en el día del Juicio” (Mt 12, 36).
En realidad, hablando con propiedad, hemos de concluir diciendo que la red de Internet no es “bendita” ni “maldita”, sino que es el uso que hacemos del medio el que lo califica moralmente. Por lo tanto, más allá de los aspectos técnicos, la educación moral en el uso de Internet es imprescindible para que la red esté al servicio de la libertad humana, y no sea uno de los lugares en los que más se promueva nuestra esclavitud.
Con la confianza en el bien que las nuevas tecnologías pueden aportar al hombre, Benedicto XVI ha lanzado el siguiente reto a los jóvenes: "¡Brindad el testimonio de vuestra fe a través del mundo digital! Utilizad estas nuevas tecnologías haciendo conocer el Evangelio, para que la Buena Noticia del Amor infinito de Dios a todos los pueblos resuene de forma nueva en todo nuestro mundo cada vez más tecnológico".

martes, 19 de mayo de 2009

De mujer a mujer


Mi amiga Cristina, madre de seis hijos preciosos, ha escrito esta carta a nuestra ministra:


¿POR QUÉ NOS QUIERE TAN POCO A LAS MUJERES LA MINISTRA AÍDO?

Ésta es una pregunta que no dejo de hacerme desde que conocí la noticia sobre la ampliación de la ley del aborto y sobre la venta de la píldora del día después, sin receta, a menores de 16 años.
Soy mujer y madre, los títulos más maravillosos que una persona puede llegar a tener en su currículum vitae. Como mujer y como madre no puedo entender que la ministra Aído esté promoviendo este tipo de leyes , la verdad, por eso quisiera, de mujer a mujer, querida Bibiana decirte varias cosas:
¡Qué poco te debes querer como mujer y nos debes querer a los millones de mujeres y chicas adolescentes, cuando nos haces ver como normal el meternos en nuestro maravilloso cuerpo de mujer una bomba de relojería compuesta de hormonas en su totalidad como es la píldora del día después! ¡Qué poco nos aprecias, Bibiana, porque el 23% de estas maravillosas mujeres que tomen la píldora sufrirán náuseas, el 5.6% vómitos, otras tendrán riesgos de padecer trombosis, el riesgo de padecer enfermedades infecciosas por transmisión sexual crecerá, indudablemente, el número de abortos no parará, porque nuestras niñas adolescentes no entienden si debe ser tomada al no haber usado preservativo, lo usarán con, sin, …..de todas formas.
Porque, yo, que soy madre y en esto puedo decirte un poquito, estas hijas adolescentes que ya de por si tienen las hormonas disparadas por su edad, lo que menos necesitan es bombas de relojería como éstas. ¡Qué poco conoces a nuestras hijas adolescentes, Bibiana! Si las conocieras, sabrías que ellas no tienen ni idea de en qué momento de su ciclo menstrual se encuentran (si van a ovular, si han ovulado, ….), no saben que esta píldora es abortiva, si, Bibiana, abortiva, no saben que tener relaciones sexuales a diestro y siniestro no las hace ser más mujeres, al contrario, su ser más íntimo, lo más valioso que tienen ya ha sido expuesto una y otra vez con lo que ya ese preciado tesoro ha perdido su valor.
Cómo se nota que no eres madre, que no has llevado en tu seno a una vida indefensa. Si hubieras escuchado el latido del corazón de tu hijo en las primeras semanas de gestación, entenderías lo que es la vida, si, la vida desde el primer momento de la concepción. Sólo una madre sabe lo que es eso.
Pretender que una mujer sea más libre con esta nueva ley es una falacia. Será esclava de por vida con el dolor en su corazón por la ausencia de su hijo. Será esclava, aún más, del novio, amigo, compañero de turno al tener éste un arma más para manipular los sentimientos y la vida de nuestras hijas.
Si esto es libertad para las mujeres, que venga Dios y lo vea.

lunes, 4 de mayo de 2009

"Delito y Pecado"

Desde el pasado mes de febrero, Monseñor Jose Ignacio Munilla, obispo de Palencia, me incluye en sus direcciones para mandarme sus escritos. Yo se lo agradezco enromemente, pues son de mucha Luz, de mucho Consuelo, y de una cercanía tremenda. Por eso hoy, incluyo sus comentarios en mi blog. Para mi es un privilegio que quiero compartir.
En el discurso inaugural de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal celebrada del 20 al 24 de abril, el Cardenal Presidente pronunciaba las siguientes palabras a propósito del tema del aborto: “Los valores éticos trascienden, preceden y sustentan la acción política (…) No faltan entre nosotros quienes parecen querer reducir la democracia a un mecanismo de regulación de intereses, afirmando que las leyes deben representar simplemente una especie de denominador común de las diversas opiniones e intereses presentes en la sociedad, aun cuando lo que esté en cuestión sea nada más y nada menos que el derecho fundamental a la vida de los más débiles e inocentes”.
Al día siguiente, la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, salía al paso del pronunciamiento de Mons. Rouco: “A la Iglesia le corresponde decir qué es pecado, no qué es delito”. En los días posteriores a las declaraciones de la ministra, se han publicado varios artículos con la evidente intención de transmitir la idea de que la concepción moderna de la política, excluye cualquier sumisión del orden legal al orden moral. El maridaje “moral-ley” sería una reminiscencia de la Edad Media, amparada contemporáneamente por los regímenes fascistas…
Sin embargo, el divorcio entre lo legal y lo moral conduce inevitablemente a reinterpretar la democracia desde el prisma del relativismo. La ética moderna sería aquélla que nace del consenso mayoritario, en el marco de la ideología vigente en el momento histórico. De esta forma, se dejaría en el olvido algo tan básico como es el hecho de que la victoria en unas elecciones democráticas no otorga ni quita la razón, sino solamente el ejercicio de la autoridad.
En conclusión, “la democracia necesita de la virtud, si no quiere ir contra lo que pretende defender y estimular” (Juan Pablo II). Más aún, el relativismo no es la cuna de la democracia, como el laicismo actual sostiene equivocadamente, sino el virus que puede acabar con ella. De hecho, somos testigos de cómo “una democracia sin valores, se convierte con facilidad en un totalitarismo visible o encubierto” (Encíclica “Veritatis Splendor”, nº 101).

Fundamentación ética del pecado

Por el influjo de una mala formación religiosa, muchos identifican el pecado con el mero incumplimiento de un precepto religioso. El pecado sería la infracción de unas normas promulgadas por las autoridades religiosas, o provenientes de tradiciones ancestrales…
Por el contrario, como decía Santo Tomás: "El pecado ofende a Dios lo que perjudica al hombre". Dicho con otras palabras: Nosotros no afirmamos que una acción sea mala porque haya sido “declarada” pecado por la Iglesia; sino que, más bien al contrario, reconocemos que algo es pecado, porque es malo para el hombre, contrario a su dignidad. La ley de Dios no viene sino a iluminar y a reforzar la ley natural.

Fundamentación ética del delito

Frente a quienes piensan que el único fundamento de las leyes humanas es el consenso político, el humanismo cristiano recuerda que la bondad de la legislación nace de los valores morales en los que está sustentada. Este es el caso de la dignidad incuestionable de la vida humana, a la que consideramos como un valor “prepolítico”: No fue la Declaración de la ONU la que otorgó el derecho a la vida, sino la que lo reconoció. Tampoco es el Código Penal el que genera el delito, sino el que lo identifica.

Delito y pecado: No se identifican, pero se comunican

Es cierto que no todos los pecados han de ser considerados como delito (como es el caso del odio, en la medida en que se circunscribe al fuero interno del hombre). Sin embargo, otros muchos pecados (como es el caso de la calumnia) pueden llegar a ser delito (o falta), ya que lesionan los derechos del prójimo y atentan contra el bien común.
En sentido inverso, lo lógico es pensar que todo aquello que es materia de “delito” sea también materia de “pecado”. Si bien es verdad que, no ocurre así en todos los casos de transgresión de la ley en el ámbito civil. Por ejemplo, determinadas faltas administrativas han sido fijadas con un margen de arbitrariedad muy grande, de forma que su incumplimiento no implica necesariamente una violación del orden moral.
La conclusión es bastante clara: Delito y pecado no se identifican, pero son dos conceptos que se comunican, porque se fundamentan en una misma base ética. Por una parte, la identificación plena del delito con el pecado, conllevaría la negación del principio de autonomía del orden temporal, así como el principio de libertad religiosa. Pero, por otra, cuando es muy grande la divergencia entre las materias consideradas como delito o como pecado, queda patente que estamos ante una legislación injusta. ¡Éste es nuestro caso!
En conclusión, Mons. Rouco tenía razón en sus reflexiones: Hemos de rechazar la tan repetida afirmación de que los cristianos no podemos exigir que la vida humana sea protegida por unas leyes civiles que obliguen a todos. No cabe traer al contexto del debate del aborto, como algunos han hecho, la afirmación de Juan Pablo II: “La fe se propone, pero no se impone”. El valor de la vida humana no es una mera cuestión de fe, sino un dato humano-científico que necesariamente ha de tener una tutela legal. Es algo tan básico como entender que la contaminación irresponsable de la naturaleza es “delito”, al mismo tiempo que “pecado”… ¡Ofende a Dios, porque perjudica al hombre!

jueves, 23 de abril de 2009

Por Enrique Encabo (en diarioYa.es)


Observo con sorpresa cómo UGT, sindicato al que estoy afiliado desde hace años, se une a otras asociaciones radicales en una concentración a favor del aborto en Albacete.
A los compañeros que dirigen un sindicato que lleva 111 años defendiendo a los oprimidos, les recomiendo que se acerquen a la cruda realidad del aborto. En España abortan 120.000 mujeres anualmente, en su mayoría jóvenes, que quedan traumatizadas pues después de un aborto nunca vuelven a ser las mismas por mucho que quieran ocultarlo quienes alegremente invitan a ello. Lo cierto es que detrás de un aborto hay mucho sufrimiento y dos vidas destrozadas.
Marx, en su libro El Capital, recoge testimonios de niños y jóvenes explotados en las minas escocesas de carbón y reacciona frente a la opresión de la que son objeto estos indefensos frente al poder de los intereses económicos. Hoy los oprimidos son estas jóvenes mujeres que desfilan al interior de los abortuorios, víctimas de una sociedad que primero les vende la falacia del sexo sin
riesgos, luego les niega ayuda ante un embarazo inesperado y finalmente las empuja contra su voluntad al callejón sin salida del aborto.
No se puede ocultar más la realidad: el aborto es una forma de violencia machista contra la mujer y un lucrativo negocio. Y no es una visión particular sino que las crudas palabras de Margaret Sanger, fundadora de la organización internacional abortista IPPF, lo
confirman: “… al introducir la mentalidad anticonceptiva en un país, el aborto es el siguiente paso a seguir. Al fallar el anticonceptivo, la solución es el aborto. Al salir de sus clínicas de aborto se les vende más anticonceptivos y si vuelven a tener otro embarazo pueden regresar a abortar otra vez, volviéndose un negocio redondo…”
Compañeros de UGT, con los que comparto inquietudes por mejorar la sociedad: defended de verdad al más débil, al peor parado de este tema, no sigáis defendiendo a quienes amenazan a estas mujeres con el abandono sentimental o con el despido, no sigáis defendiendo a una industria que se esta lucrando con la muerte de unos indefensos y con el sufrimiento de sus oprimidas madres.
Mientras lo pensáis, permitid que actúe de acuerdo a mi conciencia y dadme de baja del sindicato.
“Mientras lo pensáis, adiós UGT” Enrique Encabo, Albacete

sábado, 18 de abril de 2009

Aclarando terminos confusos (por mi amiga Lourdes)

La Laicidad implica separación Iglesia-Estado, y por tanto neutralidad de los poderes públicos ante el fenómeno religioso, pero no indiferencia. De hecho, la Cconstitución española, al diseñar las relaciones Iglesia-Estado, ha establecido un sistema de laicidad (art. 16, 3 CE), pero laicidad positiva, que implica que el Estado contempla el fenómeno religioso como un factor social (no estatal) y por tanto digno de protección. De ahí que establezca que los poderes públicos deben tener en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantener las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.
La laicidad, por tanto, es propia de un sistema democrático y la laicidad positiva es, en sí misma, buena, porque favorece la libertad religiosa como derecho fundamental digno de protección, en su dimensión interna y en sus manifestaciones externas (se garantizan el derecho a la enseñanza religiosa, asistencia religiosa, etc.).

El laicismo, sin embargo, no protege la libertad religiosa, porque entiende que el factor religioso debe quedar relegado al ámbito privado de las conciencias. Por tanto, el Estado no reconocerá ningún acto jurídico que tenga su origen en un acto religioso (matrimonio religioso, etc.). Tampoco se contempla el derecho a recibir enseñanza religiosa, ni asistencia religiosa, etc., ni nada que tenga que ver con lo religioso.
El Estado español no es constitucionalmente laicista, pero los laicistas quieren, soterradamente, introducir este sistema, a través de una interpretación restrictiva de la libertad religiosa.

viernes, 17 de abril de 2009

Opina Jaime Urcelay

“Abandona el Ministerio con su mayor polémica en Educación para la Ciudadanía” (QUÉ?).
“Tras dos años al frente de la cartera de Educación, Política Social y Deporte, Mercedes Cabrera (Madrid, 1951) abandonará el Ejecutivo con dos frentes abiertos: la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía y el despliegue de la Ley de Dependencia, cuyo sonoro retraso ha contribuido a ennegrecer su gestión” (EXPANSION).
“Desgastó sus energías en la innecesaria Educación para la Ciudadanía, que la colocó en el centro de un debate, agrio y tenso, que terminó en los tribunales” (ABC).
“Cabrera varada en Educación para la Ciudadanía” (CORREO GALLEGO).
“(…) pocos recuerdan algo de su gestión que no tenga que ver sólo con otra polémica, la de la asignatura de Educación para la Ciudadanía” (EL PAIS).
Estos son algunos de los comentarios con los que la prensa de estos días ha tratado de explicar el cese de Mercedes Cabrera al frente de Educación. Casi unanimidad a la hora de apuntar la razón central: la polémica de Educación para la Ciudadanía ha eclipsado cualquier otro aspecto de su gestión al frente del departamento.
Tremendo sarcasmo. Empeñada en sostener públicamente - a toda costa y en contra de todos los datos objetivos- “la absoluta normalidad” que acompañaba la implantación de las asignaturas de Educación para la Ciudadanía, el fracasado proceso termina por ser lo único que queda como balance de su gestión y, además, según parece, le cuesta el cargo.
Una fuente confiable nos comentó que Alejandro Tiana, anterior Secretario de Estado de Educación, reconoce a los más cercanos que también en su cese tuvo mucho que ver el fracaso en la gestión de la resistencia cívica a la implantación de “la materia de la discordia”.
La llegada de Angel Gabilondo al Ministerio puede abrir una nueva fase en esta ya larga polémica que, merced a la irreductible voluntad de resistencia de los padres, lejos de haber quedado zanjada con las sentencias del TS se ha hecho aun más compleja y profunda. Del nuevo Ministro esperamos lo que ni María Jesús San Segundo ni Mercedes Cabrera ofrecieron nunca a los padres: diálogo y capacidad de negociación. Tal vez a la tercera pueda ir la vencida…
Jaime Urcelay

Carta de mi amigo Joaquin

Los magistrados del Tribunal Supremo han sentenciado que la protección de un derecho fundamental requiere que éste sea violado con carácter previo. En las materias conocidas como Educación para la Ciudadanía, el estado se arroga el derecho a "formar la conciencia del alumno" (como se postula en la legislación). Ante ese desafío, la judicatura pone trabas a la oposición de los padres a la norma, aduciendo que las lesiones concretas aún no se han producido. Mi sentido común me dice que según esta doctrina, si un día existiera una ley que concediese el derecho al Estado a "disponer de la vida de mis hijos", yo no podría oponerme de manera activa hasta que mi hijo no hubiese sido asesinado o secuestrado. Señores magistrados, los padres no necesitamos "consejitos" para una batalla desigual cuerpo a cuerpo, colegio a colegio con el Estado, sino que ustedes protejan efectivamente los derechos fundamentales que, como ciudadanos que contribuimos a pagar sus nutridas nóminas, tenemos. Una minoría nada desdeñable de los magistrados del Tribunal Supremo y la mayoría del resto de juzgados y tribunales de nuestro país así lo han entendido con sus votos particulares y resoluciones. En todo caso no desistiremos en nuestro empeño de que la razón se imponga por penosa y larga que sea la lucha.
Joaquín Gómez Sánchez