viernes 3 de febrero de 2012

Un sueño cumplido


Suena el móvil y al otro lado una voz desconocida me saluda y se identifica como periodista. Me fío plenamente, pues en estos días es normal esta situación. Me pide que valore la reforma educativa anunciada por el ministro de Educación.
Esta situación real, hace unos años era todo un sueño. Muchos padres españoles soñábamos con el anuncio de la retirada o sustitución de la asignatura “educación para la ciudadanía”  El sueño se ha cumplido, el gusto amargo de una batalla lidiada durante más de cinco años tratando de defender nuestro derecho como padres a educar a nuestros hijos según nuestras convicciones, empieza a disiparse. Atrás dejamos muchas reuniones, muchas charlas a familias, más de 55.000 objeciones presentadas, mas de 70 plataformas creadas por todo el territorio Español para defendernos , y una larga lista de eventos sin recursos pero con una fuerza arrolladora.
Un sueño cumplido que también me deja la gran satisfacción de haber conocido a muchas personas excelentes, desinteresadas, con unas fuertes convicciones morales que no retrocedían ante las amenazas, los atropellos. Unos profesionales de la enseñanza que han  apostado por la “educación”, desterrando ideologías, relativismos y poniendo por encima de todo la libertad en la enseñanza. Otros profesionales del derecho que se han dejado la piel y sus ahorros por esta causa sin recibir ni un céntimo, defendiendo, asesorando, y pleiteando por miles de padres que sabían muy bien lo que no querían para sus hijos . Y por supuesto a los profesionales de la comunicación que han seguido esta batalla manteniendo viva la información a toda la sociedad. Nunca en la historia de España, una asignatura había levantado tanta polémica, tanta tinta o tantos debates como EpC.

 Si esta asignatura se le puede atribuir alguna virtud, ha sido la de hacer salir de “la cocina” a muchas madres que hemos dejado nuestros quehaceres cotidianos para convertirnos en portavoces, en conferenciantes, en viajantes, en dar ruedas de prensa, en escuchar otros puntos de vista, y tantas otras situaciones que hemos aprendido a vivir afrontando la invasión que sentíamos cada vez que leíamos algunos temas de los libros de texto de nuestros hijos.
Pero ahora, que hemos aprendido a velar por nuestros derechos, no pararemos, no descansaremos. Estaremos atentos, evitando que los sueños se conviertan en pesadillas.

miércoles 1 de febrero de 2012

LA DEFENSA DE LA LIBERTAD DE CONCIENCIA DA SUS FRUTOS: EL MINISTRO DE EDUCACIÓN ANUNCIA LA RETIRADA DE EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA
La asignatura será sustituida por una materia de educación cívica y constitucional, libre de cuestiones controvertidas y que no sea susceptible de adoctrinamiento.
En una comparecencia muy esperada, el Ministro de Educación, J. I. Wert, ha anunciado una serie de reformas muy necesarias en el sistema educativo, que habrá que esperar a ver desarrolladas lo antes posible. Y si había una medida esperada, era la retirada de Educación para la Ciudadanía (EpC), algo que miles de familias llevan reclamado varios años y que por fin hoy, después de tantos  sacrificios, ven anunciado en sede parlamentaria.
Esta medida constituye un importante triunfo de la sociedad, de miles de familias y de profesionales que, desde la entrada en vigor de EpC, han venido solicitando su supresión y sustitución, en su caso, por una materia objetiva y neutra que ofrezca a los alumnos la necesaria educación cívica, como se viene haciendo en el resto de Europa.
A lo largo de estos años, las distintas administraciones educativas han obligado a las familias a acudir a los tribunales para hacer valer sus derechos, pero estas familias no se han echado atrás; antes al contrario, han llegado hasta el Tribunal Constitucional, donde esperamos que se resuelva favorablemente el conflicto provocado por una materia adoctrinadora como EpC.
Ahora es urgente que el gobierno, una vez suprimida EpC por su carácter adoctrinador, adopte las medidas necesarias para que se dé una solución satisfactoria y coherente con lo anunciado hoy por el ministro, a aquellas situaciones que están reclamando solución urgente, aunque sea de manera transitoria, y garantice la titulación de todos aquellos alumnos que no han cursado EpC.
Quienes venimos defendiendo la libertad de enseñanza, de conciencia y el derecho de los padres a elegir la formación moral de sus hijos nos felicitamos por este anuncio que acaba de hacer el Ministro y pedimos al PP que articule cuanto antes esta medida, de forma respetuosa con los derechos fundamentales que venían siendo vulnerados por la anterior normativa.
Confiamos en que el actual ministro de educación cuente con las familias, primeros, imprescindibles e insustituibles educadores de los hijos, para desarrollar la importante reforma educativa que ha anunciado.

domingo 15 de enero de 2012

EL ÚLTIMO DE LOS GRANDES

Hace un mes que el abuelo Salvador se nos fue al cielo, y en la misa que celebramos para dar gracias a Dios por su vida entre nosotros, el sacerdote, gran amigo de él, quiso leer esta carta que había escrito el día que nos despedíamos de él.
La comparto con todos los que seguis el blog, pues me ha parecido preciosa. 

EL ÚLTIMO DE LOS GRANDES


                                                                                  Por D. Bernardo Velasco, sacerdote.
A Salvador Domínguez en el día de su entierro, 14 de diciembre de 2011

En AMAR DE COLORES  del mes de diciembre he escrito a Salvador una carta, así titulada:
“A Salvador”. Fue lo último que leyó – o le leyeron – y sé que le gustó, le recordaba el inicio de nuestra amistad y el cultivo de ella por más de 35 años. Hoy estamos en el templo ante su cadáver, ha muerto el último de los grandes del MCC . Hubo en la Escuela una edad de oro y Salvador fue uno de los puntales, todos se fueron ya y hoy se va él, el último de os grandes; después hemos venido otros más mediocres.













En este momento de dolor nos alegra saber que el MCC tiene un grandísimo intercesor ante Dios, junto a San Pablo el Patrono. Descansa en paz, Salvador; junto a tu cadáver, el dolor nos invade pero no nos vence, porque desde tu ejemplo en la vida, en la enfermedad y en la muerte, lloramos esperanzados.
A los 83 años - diez días le faltaban para haberlos cumplido -, Salvador ha nacido a la vida nueva. ¿Sabéis que Jesús de Nazaret y Salvador Domínguez celebran su cumpleaños el mismo día, el 24 de diciembre? Toda su vida ha trabajado por la vida teniendo como centro a Jesucristo Resucitado, se ha desvivido por dar vida, y a partir de hoy goza plenamente de esa vida y de ese Cristo Vivo. Se nos adelantó en el camino: hoy Salvador ha estrenado eternidad.
Estamos celebrando sus exequias: tenía yo una hermana religiosa cuyo funeral celebré con ornamentos blancos – no sé qué opinaron los liturgistas -, pienso que hoy tenía que haber sido lo mismo, porque “el que entrega su vida por amor la gana para siempre”, dice el Señor: Salvador ha entregado su vida al prójimo, o mejor, se ha hecho prójimo en su vida, se ha “aprojimado” por amor a todos cuantos ha podido. Yo, que he trabajado con él, doy fe. 















Estamos en Adviento, Salvador ha vivido, como la Virgen, siempre en actitud de adviento, siempre esperando al Señor, siempre allanando caminos y rellenando barrancos para que viniera el Mesías y, cuando ha venido, Salvador le estaba esperando con una espera activa: desde su sillón de enfermo, con el brazo en cabestrillo y sus tremendos dolores, no estaba pasivo, sino que rezaba sin parar por su Escuela de Cursillos, por su parroquia, de la que fue del primer grupo de feligreses, por Vida Ascendente, el grupo cristiano al que él animaba – no lo gustaba decir que lo presidía - , por su familia, por Carmina, a la que ahora le va a costar acostumbrarse a vivir sin él. 
 













Anoche mismo, ella y yo junto a la cama del moribundo, me decía: “Hemos estado juntos toda nuestra vida, yo tenía 17 años y él 20 cuando nos unimos en el amor novial, que duró 9 años, y luego otros 54 de matrimonio, en el que hemos sido muy felices”.  
 Hermanos:
  •  si la palabra ESPERANZA tiene sentido cristiano, hoy nos llena de esperanza su muerte,
  •  si él supo, pudo y quiso vivir de cara a Jesucristo, nosotros también podemos… si queremos,
  •  si PREPARAR LA VENIDA del Mesías es la actitud de adviento, el ejemplo de Salvador nos enseña cómo se vive este tiempo litúrgico, y cómo se prepara en cristiano la Navidad,
  •  si la palabra AMOR es la que llena y da sentido a una vida, entendemos que la madurez de Salvador a la hora de su muerte ha sido total, solo ha sabido amar y enseñarnos cómo se ama viviendo y cómo se vive amando.
Descansa en paz, Salvador. Ahora que estás junto al Padre, háblale de quienes seguimos aquí esperando.
    Que así sea.

Aclaraciones: Amar de colores es la revista mensual que edita el Movimiento de Cursillos de Crisitandad (MCC) de Jaén.

viernes 6 de enero de 2012

Madrugada de Reyes













Marta buscaba ansiosa sus regalos. Los reyes magos han sido generosos y graciosos. 
¡¡Gracias!!

martes 3 de enero de 2012

¿Existen los Reyes Magos?


Los Reyes Magos existen
Por José Ignacio Munilla. Obispo de San Sebastián.

“Desde muy pequeño, siempre fue un misterio para mí eso de que nuestras madres tuviesen la satisfacción de servirse la cabeza y el espinazo del pescado o el trozo del bizcocho que había salido ennegrecido del horno…
¡Qué suerte que, casualmente, a ellas les gustase todo lo que era despreciado por nosotros! ¡Qué suerte que nuestras madres no se pusiesen nunca enfermas y no necesitasen permanecer en cama, como con tanta frecuencia nos ocurría a nosotros!
A nada que uno fuese un poco observador y que tuviera un mínimo de sensibilidad, terminaba por descubrir que allí había truco, y que tanta armonía familiar no podía ser casual. Claro que, siempre habrá algunos que, a pesar su mayoría de edad, sigan llamando “suerte” y considerando como “un derecho”, todo aquello que no es sino producto de un amor gratuito e inmerecido hacia ellos.
Estos últimos suelen pensar que sus padres les mintieron con la magia de los Reyes Magos. Su insensibilidad y dureza de corazón les impide entender que LOS REYES SON VERDAD.
Están lejos de comprender que la bondad auténtica no se publicita, sino que gusta de permanecer oculta, conforme al ideal que nos propuso el mismo Jesucristo:
“Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial.  Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles, con el fin de ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga. Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha;  así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.” (Mt. 6, 1-4).
En contra de lo que suele afirmarse, la magia del día de Reyes está más en los padres que en los niños. El milagro del amor, que cada 6 de enero visualizamos de forma muy particular, consiste en hacer el bien permaneciendo en la sombra. Esa es exactamente la clave y la razón de ser de San José en el misterio de Belén y de Nazaret, dicho sea de paso.
Tengo un amigo que suele decir que, para que una familia “funcione”, hace falta que haya en ella, por lo menos, un “tonto”. Pero, para que la familia “sea feliz”, es necesario que haya tantos “tontos”, como miembros. Lo que mi amigo entiende por “tonto”, es bastante evidente: aquel que sirve a los demás, olvidándose de sí mismo; aquel cuya felicidad consiste en hacer felices a los demás…
Las aplicaciones prácticas de este principio de salud familiar para la vida matrimonial, son y deberían ser muchas y muy concretas. De sobra sabemos que cuando la propia comodidad y el egoísmo se convierten en motor de la existencia, la supervivencia del matrimonio está en grave peligro. De poco servirán en esas circunstancias, los planteamientos reivindicativos del reparto de tareas domésticas u otros discursos similares.
La salud del matrimonio y de la familia no puede basarse en un consenso de mínimos, que no dejará de esconder un pacto de egoísmos. La magia del matrimonio es la misma que la magia de los Reyes Magos. Frente a quienes buscan su felicidad mirándose al ombligo, atrapados por una esclavitud egocéntrica, los esposos realizan el ideal de las palabras evangélicas: “El que encuentre su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí, la encontrará” (Mc. 10, 39).
Sin embargo, es un hecho que, suele resultar más fácil poner en práctica este principio espiritual de entrega y de olvido de uno mismo, con los propios hijos, que dentro del matrimonio. ¿Quién no ha escuchado expresiones del tenor de “A mi marido lo encontré en la calle, pero mi hijos han salido de mis entrañas”?
El amor hacia los hijos es más instintivo que el amor esponsal. De lo cual se deduce que, es más fácil hacer de Rey Mago con los hijos que con la esposa o el esposo.
Sin embargo, difícilmente nuestros padres podrían ejercer coherentemente con nosotros de Melchor, Gaspar y Baltasar; si previamente y, al mismo tiempo, no fueran el uno para el otro: María para José, y José para María.
Su regalo para nosotros está fundamentado en el regalo mutuo de sus vidas. ¡Lo hemos visto en tantos episodios de la vida familiar! ¡Lo estamos comprobando en tantas obras de caridad, en el seno de la Iglesia! ¡Lo percibimos en nuestra sociedad, en tantos testimonios públicos y, sobre todo, anónimos…!
Sí, es cierto, no lo dudes…, ¡los Reyes Magos existen!”
José Ignacio Munilla. Obispo de San Sebastián.

domingo 25 de diciembre de 2011

Homilia del Papa en la misa del gallo 2011

Homilia del Papa en la misa del gallo 2011i queremos encontrar al Dios que ha aparecido como niño, hemos de apearnos del caballo de nuestra razón «ilustrada». Debemos deponer nuestras falsas certezas, nuestra soberbia intelectual, que nos impide percibir la proximidad de Dios.

Queridos hermanos y hermanas: La lectura que acabamos de escuchar, tomada de la Carta de san Pablo Apóstol a Tito, comienza solemnemente con la palabra apparuit, que también encontramos en la lectura de la Misa de la aurora: apparuit – ha aparecido. Esta es una palabra programática, con la cual la Iglesia quiere expresar de manera sintética la esencia de la Navidad.
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Antes, los hombres habían hablado y creado imágenes humanas de Dios de muchas maneras. Dios mismo había hablado a los hombres de diferentes modos (cf. Hb 1,1: Lectura de la Misa del día). Pero ahora ha sucedido algo más: Él ha aparecido. Se ha mostrado. Ha salido de la luz inaccesible en la que habita. Él mismo ha venido entre nosotros. Para la Iglesia antigua, esta era la gran alegría de la Navidad: Dios se ha manifestado. Ya no es sólo una idea, algo que se ha de intuir a partir de las palabras.
 
Él «ha aparecido». Pero ahora nos preguntamos: ¿Cómo ha aparecido? ¿Quién es él realmente? La lectura de la Misa de la aurora dice a este respecto: «Ha aparecido la bondad de Dios y su amor al hombre» (Tt 3,4). Para los hombres de la época precristiana, que ante los horrores y las contradicciones del mundo temían que Dios no fuera bueno del todo, sino que podría ser sin duda también cruel y arbitrario, esto era una verdadera «epifanía», la gran luz que se nos ha aparecido: Dios es pura bondad. Y también hoy, quienes ya no son capaces de reconocer a Dios en la fe se preguntan si el último poder que funda y sostiene el mundo es verdaderamente bueno, o si acaso el mal es tan potente y originario como el bien y lo bello, que en algunos momentos luminosos encontramos en nuestro cosmos. «Ha aparecido la bondad de Dios y su amor al hombre»: ésta es una nueva y consoladora certidumbre que se nos da en Navidad.
 
En las tres misas de Navidad, la liturgia cita un pasaje del libro del profeta Isaías, que describe más concretamente aún la epifanía que se produjo en Navidad: «Un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado: lleva al hombro el principado, y es su nombre: Maravilla de Consejero, Dios fuerte, Padre perpetuo, Príncipe de la paz. Para dilatar el principado con una paz sin límites» (Is 9,5s).
 
No sabemos si el profeta pensaba con esta palabra en algún niño nacido en su época. Pero parece imposible. Este es el único texto en el Antiguo Testamento en el que se dice de un niño, de un ser humano, que su nombre será Dios fuerte, Padre para siempre. Nos encontramos ante una visión que va, mucho más allá del momento histórico, hacia algo misterioso que pertenece al futuro. Un niño, en toda su debilidad, es Dios poderoso. Un niño, en toda su indigencia y dependencia, es Padre perpetuo. Y la paz será «sin límites». El profeta se había referido antes a esto hablando de «una luz grande» y, a propósito de la paz venidera, había dicho que la vara del opresor, la bota que pisa con estrépito y la túnica empapada de sangre serían pasto del fuego (cf. Is 9,1.3-4). Dios se ha manifestado. Lo ha hecho como niño. Precisamente así se contrapone a toda violencia y lleva un mensaje que es paz.
 
En este momento en que el mundo está constantemente amenazado por la violencia en muchos lugares y de diversas maneras; en el que siempre hay de nuevo varas del opresor y túnicas ensan-grentadas, clamemos al Señor: Tú, el Dios poderoso, has venido como niño y te has mostrado a nosotros como el que nos ama y mediante el cual el amor vencerá. Y nos has hecho comprender que, junto a ti, debemos ser constructores de paz. Amamos tu ser niño, tu no-violencia, pero sufrimos porque la violencia continúa en el mundo, y por eso también te rogamos: Demuestra tu poder, ¡oh Dios! En este nuestro tiempo, en este mundo nuestro, haz que las varas del opresor, las túnicas llenas de sangre y las botas estrepitosas de los soldados sean arrojadas al fuego, de manera que tu paz venza en este mundo nuestro.
 
La Navidad es Epifanía: la manifestación de Dios y de su gran luz en un niño que ha nacido para nosotros. Nacido en un establo en Belén, no en los palacios de los reyes. Cuando Francisco de Asís celebró la Navidad en Greccio, en 1223, con un buey y una mula y un pesebre con paja, se hizo visible una nueva dimensión del misterio de la Navidad. Francisco de Asís llamó a la Navidad «la fiesta de las fiestas» – más que todas las demás solemnidades – y la celebró con «inefable fervor» (2 Celano, 199: Fonti Francescane, 787). Besaba con gran devoción las imágenes del Niño Jesús y balbuceaba palabras de dulzura como hacen los niños, nos dice Tomás de Celano (ibíd.). Para la Iglesia antigua, la fiesta de las fiestas era la Pascua: en la resurrección, Cristo había abatido las puertas de la muerte y, de este modo, había cambiado radicalmente el mundo: había creado para el hombre un lugar en Dios mismo. Pues bien, Francisco no ha cambiado, no ha querido cambiar esta jerarquía objetiva de las fiestas, la estructura interna de la fe con su centro en el misterio pascual. Sin embargo, por él y por su manera de creer, ha sucedido algo nuevo: Francisco ha descubierto la humanidad de Jesús con una profundidad completamente nueva.
 
Este ser hombre por parte de Dios se le hizo del todo evidente en el momento en que el Hijo de Dios, nacido de la Virgen María, fue envuelto en pañales y acostado en un pesebre. La resurrección presupone la encarnación. El Hijo de Dios como niño, como un verdadero hijo de hombre, es lo que conmovió profundamente el corazón del Santo de Asís, transformando la fe en amor. «Ha aparecido la bondad de Dios y su amor al hombre»: esta frase de san Pablo adquiría así una hondura del todo nueva. En el niño en el establo de Belén, se puede, por decirlo así, tocar a Dios y acariciarlo. De este modo, el año litúrgico ha recibido un segundo centro en una fiesta que es, ante todo, una fiesta del corazón. Todo eso no tiene nada de sensiblería. Precisamente en la nueva experiencia de la realidad de la humanidad de Jesús se revela el gran misterio de la fe. Francisco amaba a Jesús, al niño, porque en este ser niño se le hizo clara la humildad de Dios. Dios se ha hecho pobre. Su Hijo ha nacido en la pobreza del establo. En el niño Jesús, Dios se ha hecho dependiente, necesitado del amor de personas humanas, a las que ahora puede pedir su amor, nuestro amor.
 
La Navidad se ha convertido hoy en una fiesta de los comercios, cuyas luces destellantes esconden el misterio de la humildad de Dios, que nos invita a la humildad y a la sencillez. Roguemos al Señor que nos ayude a atravesar con la mirada las fachadas deslumbrantes de este tiempo hasta encontrar detrás de ellas al niño en el establo de Belén, para descubrir así la verdadera alegría y la verdadera luz. Francisco hacía celebrar la santa Eucaristía sobre el pesebre que estaba entre el buey y la mula (cf. 1 Celano, 85: Fonti, 469). Posteriormente, sobre este pesebre se construyó un altar para que, allí dónde un tiempo los animales comían paja, los hombres pudieran ahora recibir, para la salvación del alma y del cuerpo, la carne del Cordero inmaculado, Jesucristo, como relata Celano (cf. 1 Celano, 87: Fonti, 471). En la Noche santa de Greccio, Francisco cantaba personalmente en cuanto diácono con voz sonora el Evangelio de Navidad. Gracias a los espléndidos cantos navideños de los frailes, la celebración parecía toda una explosión de alegría (cf. 1 Celano, 85 y 86: Fonti, 469 y 470). Precisamente el encuentro con la humildad de Dios se transformaba en alegría: su bondad crea la verdadera fiesta.
 
Quien quiere entrar hoy en la iglesia de la Natividad de Jesús, en Belén, descubre que el portal, que un tiempo tenía cinco metros y medio de altura, y por el que los emperadores y los califas entraban al edificio, ha sido en gran parte tapiado. Ha quedado solamente una pequeña abertura de un metro y medio. La intención fue probablemente proteger mejor la iglesia contra eventuales asaltos pero, sobre todo, evitar que se entrara a caballo en la casa de Dios. Quien desea entrar en el lugar del nacimiento de Jesús, tiene que inclinarse. Me parece que en eso se manifiesta una cercanía más profunda, de la cual queremos dejarnos conmover en esta Noche santa: si queremos encontrar al Dios que ha aparecido como niño, hemos de apearnos del caballo de nuestra razón «ilustrada». Debemos deponer nuestras falsas certezas, nuestra soberbia intelectual, que nos impide percibir la proximidad de Dios.
Hemos de seguir el camino interior de san Francisco: el camino hacia esa extrema sencillez exterior e interior que hace al corazón capaz de ver. Debemos bajarnos, ir espiritualmente a pie, por decirlo así, para poder entrar por el portal de la fe y encontrar a Dios, que es diferente de nuestros prejuicios y nuestras opiniones: el Dios que se oculta en la humildad de un niño recién nacido. Celebremos así la liturgia de esta Noche santa y renunciemos a la obsesión por lo que es material, mensurable y tangible. Dejemos que nos haga sencillos ese Dios que se manifiesta al corazón que se ha hecho sencillo. Y pidamos también en esta hora ante todo por cuantos tienen que vivir la Navidad en la pobreza, en el dolor, en la condición de emigrantes, para que aparezca ante ellos un rayo de la bondad de Dios; para que les llegue a ellos y a nosotros esa bondad que Dios, con el nacimiento de su Hijo en el establo, ha querido traer al mundo. Amén.

jueves 22 de diciembre de 2011

Feliz Navidad

Esta Navidad, nuestra familia tiene una estrella nueva en el cielo que brilla e ilumina especialmente para nosotros. Aunque con dolor, a todos nos envuelve la paz, esa paz que siempre tuvistes, abuelo Salva y con la que dejastes de respirar en la tierra. Yo quiero desear a todos especialmente este año una FELIZ NAVIDAD

martes 20 de diciembre de 2011

SALVADOR DOMINGUEZ GARCIA: UN HOMBRE DE DIOS

Hace una semana que te has ido, y aun no puedo poner palabras a mis sentimientos. Por eso, y esperando que pueda, he decidido "robar" las palabras de los primos de Santander: Saluki, Jose Angel y familia, que mandaron para leer en la misa que celebramos para despedirte.


Decían asi:
SALVADOR DOMINGUEZ GARCIA; UN HOMBRE DE DIOS
Conocí al Sr. párroco del Barrio Pesquero, aquí en Santander, Don Miguel Bravo, quien  antes de morir comentaba : ” me duele mucho partir, quiero entrañablemente a la gente, me gustaría vivir porque aún  tengo una buena edad, pero tengo una inmensa curiosidad por ver como es Dios, por descubrir al fin el secreto; por ver a Dios cara a cara”.
Salvador ya está en esa situación, ya está en los brazos del Señor, cara a cara, mejilla con mejilla; lo que él siempre quiso.
Ciertamente, Salvador fue un hombre de Dios, un hombre de Fe, de principios, cariñoso, educado y muy atento; todo un caballero;  los que le conocimos y quisimos lo sabemos.
El Señor ha tenido prisa por llevarle. Esta Navidad, le tocaba pasarla junto a EL.
Que Sta. Lucia, fecha en la que el Señor lo ha querido llevar y cuyo nombre significa: “ la que porta la luz “, lleve con esa luz a quien es LA LUZ DEL MUNDO. Que el Señor, en quien él tanto creyó, espero y  amó, le tenga en sus brazos.
Querida familia: sabed que tras la tormenta llega el arco iris. El tito Salvador no ha muerto, se queda en cada uno de nosotros. Buscad un hueco para la esperanza, buscad un hueco para el consuelo; mañana volverá a amanecer. La  muerte no nos roba los seres queridos, al contrario, nos los guarda y los inmortaliza en el recuerdo.
Desde Santander un abrazo fortísimo a todos.
Vuestros sobrinos que os quieren.  Jose Angel, Saluki y familia.
13 de Diciembre de 2011, festividad de Santa Lucía.

lunes 19 de diciembre de 2011

Fátima nos cuenta: "Yo prefiero transformar las lágrimas en risas"

Os invito a leer el testimonio de mi sobrina Fátima.


"Soy Fátima, una paciente de linfoma T periférico.  Hace casi dos años que me diagnosticaron esta enfermedad y que comenzamos esta guerra que jamás pensábamos que nos tocaría librar.
A veces uno sabe estar agradecido también ante la desgracia a la vida. Me explico: la esperanza se hace tragedia y la tragedia se hace esperanza en ese extraño juego del destino y sus pequeños ángeles que parecen reservarnos un misterioso camino para enseñarnos a saborear mejor la vida. Todo empezó con un accidente de tráfico cuyas lesiones cervicales condujeron al hallazgo de una de mis adenopatías, que no habían manifestado ningún síntoma hasta ese momento. Fue extraño sobrevivir sin ningún tipo de secuela a aquel aparatoso accidente, pero yo pienso que fue la llave que me introdujo en esta historia a tiempo para plantarle cara.


A partir de ahí la vida, que en un principio se nos vino encima, abrió en mí un período en el que se mezclaban los días grises de batalla con los tratamientos y también el maravilloso universo de personas y situaciones que han hecho de él un tiempo que jamás desecharé de mi historia. Hay quien ha luchado conmigo desde el optimismo por apreciar hasta la más mínima tontería que pudiera sucederme cualquier día, hay quien se perdió en la trágica connotación que siempre trae consigo este episodio y aún no ha sido capaz de salir... Y hay quien aparece con una piruleta en el momento más oportuno para alegrarte la mañana después de mucho tiempo para contagiarte de su alegría cotidiana. Porque esa ha sido una de mis grandes ayudas, sentirme partícipe de la normalidad a mi alrededor, más que focalizar nuestras conversaciones en el avatar de la enfermedad y sus difíciles peculiaridades.


Yo prefiero transformar las lágrimas en risas. Mi marido y yo aún comentamos con sorna la posibilidad de ingresar en el libro Guiness de los récords, por el número de veces -tres- que tuvimos que anular la celebración de nuestra boda. Al final optamos por casarnos ante un juez por la vía rápida y, aún así, cuando todo estaba previsto tuve que ingresar un día antes para reponerme de uno de los tratamientos. La pobre juez se puso a nuestra disposición para casarnos en cualquier fecha una vez me hubiera repuesto. Con todo, sin que apenas hubiéramos planeado nada, hicimos una sencilla fiesta que nuestros amigos prepararon como sorpresa.


Después de un autotransplante recaí y, ahora ya sí, parece que con suerte (otra vez la suerte, pues sólo tengo un hermano que resultó compatible) pude recibir un transplante alogénico hace ya siete meses. Y aquí sigo. Reponiéndome y recuperando poco a poco todas aquellas cosas cotidianas que durante ese tiempo tuve que aparcar para ocuparme de la única tarea que tenía en ese momento: luchar para vivir.


Así que ánimo a todo el mundo. No sé cómo será mi futuro, pero vivir con pasión lo que te deje el presente abrirá muchas puertas para mirar el futuro con mucha más fe. Que la incertidumbre por lo que pueda pasar no manche la belleza, que la hay, en los días de lucha.


Un abrazo a todos los que estáis en esta situación".
Fátima

http://www.fcarreras.org/es/fátima_107012

viernes 2 de diciembre de 2011

Los hijos reciben el reconocieneto por su esfuerzo

En estos últimos días hemos vivido emociones familiares preciosas. Primero nos desplazamos a Loppiano, a la Universidad Sophia para la presentación de la Tesis de nuestra hija Marisú. Fue precioso, una ceremonia impresionante y una calidad tremenda. Ella resplandecía. y con mucha tranquilidad expuso su trabajo que fue valorado con 100 sobre 100. 
Mostrando el libro con su trabajo.





Un momento de la intervención del tribunal















Continuamos con la celebración de un sencillo pero emotivo acto de felicitación y despedida a la XVIª promoción de Ingeniería Informática de la EPS de la UAM, de la que nuestro hijo Salva pertenece. Estaba feliz y muy contento, y nosotros super orgullosos de él, como se puede ver en la foto. 
En estos momentos los dos trabajan  demostrando ya a la sociedad que sus esfuerzos de estos años para aprender no han sido en vano. 


 
Salva nos muestra su diploma de Ingeniero








¡Ánimo Carmen y Marta, tenéis un camino a seguir....y estaremos a vuestro lado!. 

viernes 25 de noviembre de 2011

Rollo 31 de diciembre


 Cada fin de año, es costumbre que la abuela Carmina nos prepare su famoso rollo. Hoy voy a poner la receta para compartir estos secretos familiares. Ahi va: 

Ingredientes:
5 huevos
125 gr. Azúcar
100 gr. Harina
Jamón York o salmón ahumado.
Queso Filadelfia.

Procedimiento:
Encender el horno para que se vaya calentando a 170º
Poner las yemas en un bol con la mitad de la azúcar y mezclar bien. Añadir con cuidado la harina.
En otro recipiente grande, poner las claras a punto de nieve y cuando están, añadir la otra mitad del azúcar.  Volcar estas claras en la mezcla anterior y remover todo bien.
Poner papel de horno en la bandeja de horno y vaciar con cuidado la masa sobre el papel. Meter en el horno a 170º (arriba y abajo al mismo tiempo) durante unos 25 o 30 minutos.
asi debe quedar el aspecto del rollo al partirlo.
Sacar cuando esta hecho (debe quedar clarito no tostado) y poner sobre un paño de cocina. Quitar el papel y enrollar el bizcocho con el paño de cocina para que tome forma. Dejar reposar unos minutos y después extenderlo, untar de queso y lonchas de jamón york o salmón. Volver a enrollar y dejar que se enfríe antes de comer.

lunes 14 de noviembre de 2011

Hoy le escribo a un profesor


Estimado profesor: 

 Le escribo estas líneas para hacer juntos una reflexión sobre la educación de los hijos.

Mi marido y yo siempre hemos tenido una gran confianza en los maestros y profesores, poniendo esta confianza en la colaboración que los profesionales aportáis al desarrollo intelectual de nuestros hijos. También hemos comprobado cómo en muchas ocasiones estos maestros y profesores se convierten en “la mejor seño”, “el mejor profe”, incluso son modelos
a imitar. 

 Pero a veces esta confianza se ha visto truncada, o simplemente, ha surgido una llamada de atención para no dejar todo en vuestras manos. Recuerdo que cuando mi hijo cursaba 1º de EGB (ahora primaria), leía perfectamente. Su maestro vio conveniente recomendarnos unos libros más adelantados a su edad para evitar que se aburriera. Compramos el primer título de una serie. Pero nunca le dimos el libro a nuestro hijo. 

Su padre y yo leímos el libro antes, y nos sorprendió mucho. La gramática y el tipo de letra era muy recomendable, pero el tema desarrollado por la autora no era de nuestro agrado. Trataba de una tortuga que se hartaba de su marido y emprendía otra vida fuera del matrimonio para sentirse libre y realizada, pues una mujer en el matrimonio esta oprimida por el marido. Aquello nos pareció fatal. Por supuesto fuimos a hablar con el profesor.  Se sorprendió mucho, pues nos comentó que esos libros estaban “recomendados” por el gabinete psicológico y pedagógico del centro de profesores donde le habían impartido unos cursos. Y que quizá nosotros no sabíamos reconocer lo importante del mensaje de esos libros. 

Pero ¿sabe? a mi marido y a mí nos dio igual la recomendación de cualquier sabíamos que no era un tema para un niño de 6 años y menos visto con esa perspectiva ideológica. Consultamos con otros amigos maestros, pedagogos y elaboramos una lista de libros adecuados para esa edad pero libres de ideologías. Su compañero se sorprendió pero acabó reconociendo que no todos los padres se preocupaban de esta manera de los temas de lectura de sus hijos. 

¿Por qué le cuento esta anécdota? Porque los padres debemos estar atentos a la educación de nuestros hijos. No debemos desentendernos de lo que leen, lo que juegan, como estudian… incluso siendo recomendado por docentes.

Sin embargo, sigo teniendo mucha confianza en usted como profesor, en los profesionales de la educación y admiro profundamente su labor. Eso sí, como madre sigo atenta a todo lo que ocurre. El trabajo vocacional de todos ustedes debería llegar a establecer una relación personal con cada alumno para crecer y poder sacar cada uno lo mejor: tanto el alumno como el profesor. 

Hoy nuestro hijo ya es Ingeniero, toma sus propias decisiones y es él quien nos aconseja la lectura de buenos libros. 

Y aquí nos tiene a los padres, que somos los primeros educadores de nuestros hijos, comprobando y celebrando cómo estos van adquiriendo conocimientos y desarrollando capacidades a lo largo de sus años estudiantiles. El resultado no debe dejarnos nunca satisfechos del todo, pues cada día podemos mejorar. 

Le agradezco su atención, su desvelo y trabajo por colaborar en el desarrollo de grandes hombres y mujeres del mañana. Entre todos construimos la sociedad.
Un saludo de una madre comprometida con la educación.