El corte Inglés, a pesar de ser
domingo, abre hoy sus puertas. Es el día
de la madre y puede que a algunas personas se le olvide comprar algo y a última
hora siempre queda el corte Inglés para los despistados. Pero no todo es
comercial en el día de hoy.
Los sentimientos de cariño, agradecimiento y homenaje a la
maternidad son bellos, y demuestran que las madres son algo especial.
“Hace muchos años que
te fuiste de nuestro lado. Las prisas del Alzheimer prematuro borraron tu
sonrisa y nos dejaron sin tus besos, sin tus abrazos, pero nunca nos quitó el
cariño y el amor que nos fuiste dando día a día. Recuerdo que emoción sentía
cuando regresaba del colegio y ya desde el “arco del patio” se te oía cantar. ¡Menuda
voz!
Recuerdo como las
vecinas acudían a casa, te contaban sus problemas, sus alegrías, sus
necesidades… y tú, atenta les escuchabas y les dabas tus mejores palabras
cargadas de cariño.
Yo no tengo tu voz, no
canto. Pero trato de acoger en casa como tú hacías. Son muchas cosas tuyas las que a lo largo de mi vida empiezo a
descubrir que están en mí. Y me llena de
orgullo, porque tú, mamá, fuiste muy especial.
He desempolvado esta
graciosa poesía que escribí en mi adolescencia. Recuerdo cuanto le gustó a mi madre.
Brilla el sol,
y amaneciendo
un rayo penetra por mi ventana.
Bonito día se inicia.
Hoy, todos felices
recordamos nuestra niñez
junto a nuestra
madre.
A esta madre que nos dio el ser;
A esta madre que nos dio la luz;
A esta madre que velaba noche y día;
A esta madre que con su pecho nos crió.
La primera palabra
que supimos decir fue “mamá”.
Mamá,
era nuestra forma
de darte las gracias.
Gracias mamá por
nuestro existir,
por tu calor que nos cobijaba
los gises días de
invierno.
Gracias mamá
por tu delicada
mano
que limpiaba
nuestra mejillas
cuando las
lagrimas brotaban.
Gracias mamá
porque a la vuelta del cole,
siempre había una palabra dulce
para demostrarnos
tu cariño.
Gracias mamá
porque cuando te
necesitamos,
te encontramos en
casa,
dispuesta a ayudarnos.
Gracias mamá
por tus desvelos y
preocupaciones
para con nosotros.
Gracias mamá
por tu entrega
sincera.
Gracias mamá
por tu gran
sacrificio como madre.
Nuestros corazones se inclinan ante ti
y se abren para decirte:
¡GRACIAS MAMÁ!


«Hermanos, no os quejéis los unos de los otros».
“Desde Roma ha difundido al mundo el ideal de la fraternidad universal”: son éstas las palabras que la Administración capitalina, a nombre de toda la ciudad, quiso poner en la placa que dedica la Estación Vía Libia del Metro (Línea B1) a 
Me remita a una de las páginas más significativas de Chiara: “He aquí el gran atractivo del tiempo moderno:
sumirse en la más alta contemplación y permanecer mezclado con todos,
hombre entre los hombres”; “perderse en la muchedumbre para informarla
de lo divino, como se empapa una migaja de pan en el vino”; “trazar
sobre la multitud estelas de luz”; “compartir con el prójimo la
deshonra, el hambre, los golpes, las breves alegrías”. “Porque el
atractivo de nuestro tiempo, como el de todos los tiempos, es lo más
humano y lo más divino que se pueda pensar: Jesús y María, El Verbo de
Dios, hijo de un carpintero, la Sede de la Sabiduría, ama de casa”.

